Día del Niño, menores maltratados

Por Pedro Venegas

En este Día del Niño se me ocurre pensar en ellos más allá de una festividad, payasos, pastel y dulces, pensar en aquellos que son  víctimas de la violencia, dentro y fuera del hogar, y ver en ello un problema de gran relevancia para nuestro país, urgente de atender.

Preocupados por ello, es indispensable generar campañas de prevención, de información y de permanente búsqueda de la seguridad para los niños. No los olvidemos, son nuestro futuro.

Los primeros años de la vida de una persona marcan su destino, un niño traumado puede ser la causa de que al final nos encontremos con un adulto con serios problemas de personalidad e incluso mentales. Y podríamos poner ejemplos terribles como la niñez de Atila el Huno, Genghis Khan, Vladimir Lenin, Benito Mussolini, Hitler  o Donald Trump (por poner un ejemplo contemporáneo) para que se hayan formado en lamentables adultos.

Las consecuencias a largo plazo, más allá de los efectos que el maltrato infantil tienen, conllevan a una repercusión inmediata en su cuerpo y mente, y pueden extenderse a lo largo de su vida influyendo en su desarrollo psicológico, físico, familiar y social. Una forma de maltrato es la corrupción o explotación al usar al menor para fines económicos o comerciales.

Se ha puesto a imaginar en el gran problema en que viven miles o tal vez millones de niños, simplemente para hacer un cálculo, según datos oficiales, cuatro de cada 10 menores de edad son víctimas de delito y maltrato.

Los más prestigiados psicólogos infantiles comentan que ante un maltrato físico se pueden presentar en el niño todo tipo de lesiones. Si es por negligencia o abandono es frecuente la desnutrición, bajo peso y talla; si es por abuso sexual, que también es frecuente, se puede producir alteraciones del sueño y de la alimentación, falta de control de esfínteres y problemas de mala conducta, entre otros.

En 2014, 47.8 por ciento de la población infantil, es decir, 2 millones 31 mil 216 niños, fueron víctimas de al menos un acto de maltrato. Y lo más grave, de acuerdo con un estudio sobre violencia contra niños elaborado por el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Gutiérrez, por lo menos dos niños menores de 14 años mueren cada día a causa de la violencia familiar.

El maltrato a la niñez es un problema mundial con graves consecuencias que pueden durar toda la vida. La desatención, explotación comercial, abuso sexual, maltrato físico y psicológico y negligencia a menores de 18 años, son considerados violencia infantil.

Cuando existe maltrato físico en el menor, emocional o ambos, son síntomas comunes el apego inseguro, baja autoestima, aislamiento, dificultades en la atención, ansiedad, retraso del lenguaje, agresividad, problemas de conducta, miedos y depresión. A largo plazo se pueden producir alteraciones del sueño y de la alimentación.

Los expertos señalan que los contextos de vulnerabilidad que enfrentan niños los niños y las niñas en México son cada vez más crecientes y agudos, resultado en gran medida de las condiciones de pobreza y violencia en nuestro país; estas situaciones generan un impacto en su vida presente y futura.

La Organización Mundial de la Salud recomienda sobre este tema:

1)   Reducir el uso de alcohol y las drogas por parte de los padres.

2)   Proporcionar a los tutores formación en materia de desarrollo infantil, métodos inteligentes disciplinarios no violentos y habilidades para la resolución de problemas.

3)   Controlar la agresividad y el enojo para evitar violencia física.

4)   Dialogar en lugar de arreglar los problemas con golpes.

5)   Tener mucha vigilancia en los casos de padrastros.

6)   No dejar al alcance de los menores alcohol o drogas.

7)   Recuperar los valores y el respeto.

8)   Ser educados y difundir a los niños la educación.

9)   Acercar a los niños a la lectura, principalmente de cuentos.

10)A la música y la danza.

En resumen, estamos hablando de una mejor educación, junto con la recuperación de los valores (respeto, libertad, honradez, justicia, tolerancia, equidad, responsabilidad, lealtad, entre otros) algo como enseñarles a ser padres para un futuro mejor pero ¿quién puede enseñarle eso a un adulto y más a un niño?

Según un estudio de la Encuesta de Cohesión Social para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia (ECOPRED), en México cuatro de cada 10 niños entre 12 y 17 años de 47 ciudades distintas dentro del territorio mexicano, son víctimas de delito o maltrato.

Por su parte, investigadores universitarios revelan que niños por igual son susceptibles de ser violentados en el entorno familiar, social y escolar. Dicen que la violencia está vinculada con situaciones como el desempleo, la desigualdad de ingresos y las oportunidades educativas limitadas.

Especialistas de la Universidad Autónoma de México revelan que algunas características que pueden reflejar los niños violentados que sufren daño psicológico, físico y social manifiestan síntomas como bajo rendimiento escolar, intolerancia a la frustración, irritabilidad, violencia con otros menores o con la autoridad ya sea de una escuela o internado y en algunos casos presentan enuresis (orinarse por las noches mientras duerme).

Asimismo, indicaron que existen diversas instituciones a las que se puede acudir para ayudar a este sector poblacional violentado. La más importante es el Sistema Nacional para el desarrollo Integral por la Familia (DIF), que es la instancia rectora en materia de asistencia social y atención de la infancia; la Procuraduría Federal de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes; el Instituto Nacional de la Mujeres (INMUJERES) a quienes puedes contactar en la página https://www.gob.mx/inmujeres#contacto, entre otros.

En los últimos años, la violencia ha cobrado más fuerza y ha permeado en toda la sociedad, en consecuencia, los niños están más expuestos a ella y constituyen la población más vulnerable a padecer esta inaceptable situación.

Y si en nuestro país la situación es terrible, tenemos peores ejemplos como en el lamentable caso de los niños sirios que hace unos días estuvo circulando un video donde atienden a un niño herido tras bombardeo y cuando lo atienden cae otra bomba en el Hospital, matando a muchos de los niños que querían verlo.

Por todo esto, más que hacerles una fiesta, deberíamos poner cada uno de nuestra parte para prevenir el maltrato a los menores, educar a los padres para que no violenten a sus hijos y recuperar todo aquello que se ha perdido como los valores, el respeto, la seguridad y la educación, por el bien de su futuro.

Nuestra realidad es muy lamentable, falta infraestructura, recursos, tanto humanos como materiales, la sociedad en general reniega de hacer cambios de conducta esenciales y me atrevo a decir que la humanidad en general padece de lo mismo, de una falta de atención, por más lamentable que esto sea.

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