Duele la corrupción y la simulación electoral en México

El voto popular no vale, cuando la elección la decide el TEPJF

Por Luis Repper Jaramillo*

lrepperjaramillo@yahoo.com

¡Cómo me dueles, México! Cómo es posible que siendo más mexicanos que los infumables priistas, nos hagan lo que estamos padeciendo: inseguridad, desempleo, pobreza, corrupción, impunidad, pobreza/pobreza extrema y además suciedad, estiércol, boñiga, miseria y complicidades de los procesos electorales, principalmente en el Estado de México y Coahuila, que convocaron al relevo gubernamental y que al más puro estilo priista de la “dictadura perfecta”, en pleno Siglo XXI, repiten la receta y aplican en ambas entidades su Elección de Estado (patentada)… y los mexicanos nos quedamos mirando; al menos yo NO, pues exhibo, denuncio y acuso las trampas de Enrique Peña Nieto, del PRI, del INE, de los gobernadores, Eruviel Ávila Villegas (Edomex), Rubén Moreira Valdez (Coahuila), de los Institutos Electorales locales y de los medios de comunicación (Televisa, TV Azteca, Excélsior TV, Milenio, Radio Fórmula, etc.) que con su indiferencia, colusión e interés (económico) mezquino, mal informan de la realidad en esas entidades.

¡Cómo me dueles, México! Que a pesar de las evidencias populares como videos, audios, imágenes, testimonios; los menos (priistas) pretendan salirse con la suya y “ganar ahuevo” dos elecciones que perdieron en las urnas, con la complicidad de las autoridades electorales que no se atreven a aplicar la democracia, en una país, un Estado y un Sistema que presume de demócrata, pero es todo lo contrario. Son candil de la calle y oscuridad de la casa.

El caso más reciente de esta falsedad y farsa democrática del sexenio peñista, fue el revés sufrido por el (des) canciller Luis Videgaray Caso, quien provocó un conflicto, por lo menos mediático, al acusar al gobierno de Nicolás Maduro, de dejar de ser una democracia funcional, para convertirse en una administración francamente autoritaria, que se ha convertido en un peligro para la región (latinoamericana).

Faltando a todo protocolo diplomático y en violación a la Doctrina Estrada, el compadre de Peña Nieto, metió su nariz en la política interna de otra nación, olvidando que en México, lo que menos predomina es la democracia y la dictadura partidista: prueba, las elecciones gubernamentales en el Estado de México y en Coahuila, Eruviel Ávila Villegas y Rubén Moreira Valdez, en complicidad con el Sistema (que encabeza Peña Nieto), el PRI y los órganos electorales, federal y estatales, actuaron antidemocráticamente, cometiendo todo tipo de violación al proceso electoral.

Las pruebas contundentes del fracaso de los gobiernos mexiquense y coahuilense son las corruptas gestiones de sus mandatarios, ambos priistas, que desfalcaron, robaron, defraudaron a sus Estados, ante el rechazo popular, la denuncia, el hartazgo e inconformidad.

Ante ello, su única arma para demostrar su odio al PRI y sus gobernantes, eran las urnas, así lo manifestaron el 4 de junio. Y ante lo evidente, la maquinaria priista nacional y local, el INE y Los Pinos, echaron a andar todas las argucias ilegales para revertir, con el manipuleo de las cifras, de las actas electorales y los guarismos amañados del PREP, para confundir a la población del ilegítimo triunfo de Del Mazo y Riquelme, ante la descarada complicidad de los Institutos Electorales y la manipulación mediática, mentirosa de las televisoras, diarios, conductores, “columnistas”, radiodifusoras afines al PRI y a Los Pinos.

 ¡Cómo me dueles, México! que colegas sean tan corruptos y vendan su ética, profesionalismo y moral, no por un plato de lentejas, sino por millones de toneladas del grano, que los convierte en inmorales, “chayoteros”,  corruptos e impunes… Todos saben de quienes estoy  hablando.

Y a pesar de que nos engañan, nos timan y engañan los partidos políticos, los candidatos y el Sistema, todavía les damos dinero limpio (que prostituyen) a través de las prerrogativas electorales para financiar las campañas… Habrase visto absurdo más vil, dar recursos a haraganes para hacer proselitismo, luego trampean y una vez que “ganan” les pagamos salarios millonarios, mientras 52 millones de mexicanos viven en la indigencia, 20 millones más en el desempleo y la sociedad sobrevive en el terror de la inseguridad, del atraco, de la violación. Sólo esto pasa en México, en donde un partido dinosáurico, con 75 años en el poder federal, 86 en el Estado de México, sigue transando, robando elecciones, trampeando con tal de no dejar el poder.

¡Cómo me dueles, México! que a pesar del hartazgo social por el fallido, corrupto, impune, mentiroso, inculto, etc. gobierno peñista, siga practicando triquiñuelas, haciéndonos creer que ganó elecciones. Nos creen idiotas, tontos o pendejos para tragarnos el engaño de que triunfaron en el Estado de México y Coahuila, siendo que en ambas entidades la corrupción, permeó a los largo de 18  años en la entidad mexiquense, con Arturo Montiel Rojas, Enrique Peña Nieto y Eruviel Ávila Villegas, dignos representantes de la transa, la corrupción y la impunidad. Y dos sexenios en Coahuila, con los hermanos Humberto y Rubén Moreira Valdez, de todos conocida la corrupción, desfalcos y atracos al erario de los coahuilenses.

¡Cómo me dueles, México! que a pesar de las evidencia en redes sociales, en Portales, diarios, noticiarios de radio dignos, decentes, creíbles, independientes, que son la tribuna mediática popular, el gobierno de Enrique Peña Nieto, no reaccione ante el clamor social y dé un manotazo en la mesa para poner orden y aplicar el principio básico de todo gobierno digno y respetable: la democracia… Pero, caray, no podemos esperar esto cuando él mismo es sinónimo de corrupción (Casa Blanca de Las Lomas), los “viajes familiares y de cuates” en visitas de Estado oficiales.

Cuando previo a las elecciones del Estado de México, Nayarit, Coahuila y municipales de Veracruz, ordenó a todo el gabinete legal y ampliado, realizar un carrusel de visitas a esas entidades para promover los Programas Sociales de su gobierno, como una advertencia de que si no votaban por el PRI serían borrados de los padrones de beneficiarios.

Y para rematar esta afrenta social, esta intimidación a la gente que más lo necesita, en colusión con Los Pinos, el IEEM, el gobernador Ávila Villegas, el PRI local, la FEPADE, el Tribunal Electoral del Estado de México, rechaza una denuncia presentada por MORENA, en abril de 2017, en el sentido de que los Programas Sociales Federales coaccionarían el voto a favor del PRI, con lo que redondearon el fraude electoral en favor del PRImo de Peña, el atlacomulquense, Alfredo del Mazo Maza.

¡Cómo me dueles, México! que instituciones públicas que creíamos dignas, honorables, honestas se presten al pestilente juego priista para mantener el poder faccioso, ominoso, indigno, propio de un PRI decadente, tramposo, corrupto (Duarte de Ochoa, Borge Angulo, Duarte Jaques, Medina de la Cruz, Yarrington Ruvalcaba, Granier Melo, Montiel Rojas, Miranda Nava, Videgaray Caso, Torre Cantú, Herrera Beltrán, Murat Casab, Ruiz Ortíz, Ruiz Esparza, Marín Torres, Peña Nieto, los Salinas de Gortari, los Moreira Valdez, Ávila Villegas, etc.), que pretende perpetuarse ante el rechazo e indignación de más de 119 millones de mexicanos, que no comprenden por qué un maldito partido al que votaron en su contra, no cae.

Estamos a días de que las elecciones para gobernador en el Estado de México y Coahuila se judicialicen, es decir, tanto Morena, como el PAN, respectivamente, prefieren ir al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que luchar contra los organismos electorales locales, los gobernadores (jefes de los presidentes de los Instituto Electorales), el PRI y Los Pinos, pues saben que su lucha será infructuosa. Lo anterior nos lleva a la siguiente conclusión:

¡Cómo me dueles, México! que a los partidos políticos, el INE, la FEPADE (PGR), Los Pinos, Gobernación, los Institutos Electorales locales, etc. les valgamos madres. Sí, porque cada periodo electoral, malamente el elefante blanco (INE) dispone de nuestros impuesto, millones de pesos, para dárselos a los partidos, a través de las prerrogativas, para que sus candidatos hagan campañas. Estos zánganos, reciben la lana y nos vomitan sus mentiras, peroratas, promesas, falacias. Después viene el día de la votación; con toda dignidad, responsabilidad y convencimiento, emitimos el sufragio. Alguien gana y los demás contrincantes se inconforman, no aceptan el resultado de la casilla y entablan un juicio ante el TEPJF.

Ok, se va a la Sala Superior… días después 7 Magistrados, siete magnánimos sujetos, ¿saben que van a hacer? Siete burócratas divinos que ganan una millonada de salario y prestaciones, en la comodidad de su mullida oficina con sillones de piel, aire acondicionado, un ejército de testaferros, viandas, autos a su servicio con cargo a nuestros impuestos, sin haber asistido a una casilla o soportado el viacrucis de votar, así sentaditos y todos “monos”, decidirán por nosotros quien gana la elección.

Sí, estos burócratas millonarios, ajenos a todo lo que sucedió en esa jornada comicial, dictaminarán (seguro a favor de los priistas) por el candidato ganador.

¡Cómo me dueles, México! que la voluntad cívica, responsable, respetuosa y convencida de millones de ciudadanos que depositaron su boleta por el candidato que los convenció, valga nada, un cacahuate, una chingada… Que toda la parafernalia, los millones de pesos gastados –no invertidos en algo útil-, las horas y horas de spots, mensajes, propaganda soportada por el ciudadano, se vaya a la basura. Mi voto, en esa instancia, no lo decidí YO, sino un togado millonario, que nunca visitó la colonia, la calle, la casilla en donde se  sufragó.

Esto nos lleva a exigir, a gritar que urge un cambio, una reingeniería en el sistema electoral mexicano, pues durante más de 7 décadas el mismo estilo de votar ha permitido la simulación, la mentira, la corrupción, las transas, la vergüenza de dar a un candidato impopular, ratero, engañador, inculto, etc. un cargo contra la voluntad ciudadana.

México ya no aguanta más estas marranadas, léase Alfredo del Mazo Maza y  Miguel Riquelme Solís.

Si el TEPJF les da el triunfo confirmaré lo escrito en mi columna anterior: Evidente Elección de Estado.

 

*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y de Comunicadores por la Unidad (CxU)

 

 

Imagen tomada de tolucanoticias.com

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