Fentanilo, la droga de la muerte

 

Por Pedro Venegas

¿Conoció usted a un artista llamado Prince? Prince Rogers Nelson fue cantante, compositor, bailarín, actor, filántropo y multiinstrumentista. Revolucionario e innovador, era un músico conocido por su ecléctico trabajo, su extravagante puesta en escena, vestuario y aspecto al estilo de la Francia del Siglo XVIII, por su parecido físico con Michael Jackson y por su amplio registro vocal. ¿Se acuerda de él?

Su música integró un sin número de géneros musicales, entre los que se destacan: el Funk, el R&B, el New Wave, el Soul, el Blues, el Rock e incluso el Jazz. En vida, vendió más de 100 millones de discos en el mundo, siendo uno de los artistas más exitosos de la historia y ganador de varios premios tanto por su música como por su actuación. Prince falleció a los 57 años en su casa de Paisley Park el 21 de abril de 2016, la autopsia reveló que murió al ingerir pastillas falsificadas de un medicamento similar al analgésico Vicodin, pero que en realidad contenían fentanilo. Oficialmente, Prince murió por una sobredosis accidental de fentanilo.

 ¿Qué es el fentanilo?

Es un opioide sintético 80 veces más potente que la heroína y hasta 100 que la morfina. Un narcótico usado como analgésico y anestésico. El opiáceo más potente disponible para el uso médico. El fentanilo se inyecta, pero también se aplica en parches y se toma en pastillas. Su consumo se ha triplicado con creces desde 2000, sobre todo como resultado del creciente uso de parches transdérmicos para tratar dolores agudos. Por este motivo, en los ambientes médicos se le utiliza como anestésico en pacientes que se someten a operaciones quirúrgicas principalmente.

Sirve además para tratar el dolor asociado al cáncer, entre otras enfermedades. Es una de las drogas que más preocupa a las autoridades en Estados Unidos, donde se ha disparado el número de muertes por sobredosis asociadas al fármaco. Los profesionales de la salud también lo recetan como analgésico a enfermos que padecen dolores crónicos, como es el caso de una fractura o una enfermedad oncológica.

¿Cuáles son sus efectos?

Es importante señalar que sus efectos en los consumidores son inmediatos. Dicen los especialistas que quienes lo consumen ingresan en un estado de euforia, en sólo cinco minutos, y experimentan después una sensación de sedación por una hora.

Al igual que su absorción, las consecuencias del fentanilo sobre el organismo pueden ser rápidas y letales. Los expertos señalan que “genera un adicción, con síndrome de abstinencia. Esto puede llevar a producir accidentes cardiorrespiratorios”. No solo en esta droga está causando muertes en el continente americano, también en diversos países de Europa ha surgido un mercado negro para su venta. Allí se vende como heroína o mezclado con esta sustancia, detalla un informe de la Organización de las Naciones Unidas. También hubo casos de uso de una mezcla de fentanilo y cocaína o como imitación de otras drogas, en particular la heroína, señala el documento de la ONU.

Médicos especializados en Toxicología a nivel mundial ya han alertado de lo que ocurre con las personas como efectos secundarios por su consumo a las que son adictas a esta droga: primero experimentan un efecto depresivo del sistema nervioso central. A los cinco minutos, el usuario vive un período de euforia, luego pasa una instancia de somnolencia y de alucinaciones. Este estado puede extender por una hora. En situaciones límite, provoca falta de respiración y la muerte. La peor amenaza para las unidades policiales especializadas en narcóticos son hoy los cárteles mexicanos, los principales traficantes de fentanilo a nivel mundial.

¿Por qué se le llama la droga de la muerte?

Las principales causas de su consumo se deben a que es barato y su efecto de euforia es inmediato y poderoso, aunque también letal.

Los expertos creen que la falta de experiencia de los laboratorios clandestinos que se han sumado a la producción de fentanilo está detrás de muchas muertes. Esos laboratorios son los primeros interesados en que su producto no produzca más fallecimientos. Para la DEA, el peligro, insisten, es que los consumidores desconocen que lo están tomando.

Su potencia y sus efectos inmediatos están detrás de la adicción que genera. La heroína, en comparación, suministra una sensación más duradera, pero menos inmediata, por lo que resulta más fácil de tratar por parte de los servicios médicos de urgencias en caso de sobredosis.

Eso hace incluso que a muchos de los fallecidos por sobredosis se los encuentre con la jeringa en el brazo.

Según el informe de drogas de la DEA, tan solo en 2013 hubo más de ocho mil muertes relacionadas con el fentanilo en Estados Unidos. La tendencia, según los expertos, se ha mantenido al alza. En aquel momento el presidente Barack Obama anunció nuevos fondos para frenar la ola de muertes causadas por el consumo de heroína y de analgésicos opiáceos.

La DEA cree, sin embargo, que las muertes son muchas más, ya que el fármaco está detrás de muchas de las sobredosis por heroína, la droga que sigue causando más muertes.

Los datos locales reflejan el alza de la amenaza del fentanilo en Estados Unidos. El estado de New Hampshire informó de cuatro muertes por fentanilo en dos meses. En Nueva Jersey hubo 80 en sólo seis meses en 2014. En 15 meses se reportaron 200 fallecimientos en Pennsylvania.

Del 1 de enero al 30 de septiembre de 2015, los últimos datos suministrados por la DEA, el número se elevó a un aseguramiento de 8.511 kilogramos.

¿Quiénes son los principales productores?

Un dato importante es que el fármaco que se produce en laboratorios clandestinos, a diferencia del farmacéutico, es el que está detrás de más muertes, ya que se mezcla con la heroína. Incluso se vende como sustituto porque es un polvo blanco muy similar y se parece también a la cocaína.

Pero el fentanilo es mucho más potente. Los usuarios, muchas veces sin saber de qué se trata, lo consumen como heroína, por lo que con la misma cantidad resulta mucho más letal. Además, la mezcla con cocaína y con heroína aumenta aún más sus efectos, según los expertos. En la calle recibe otros nombres, como “China White”.

La DEA asegura que el fentanilo proviene, sobre todo, de México, donde las autoridades han desmantelado varios laboratorios. Aunque la amenaza es creciente, el fentanilo no es una droga nueva. Ya entre 2005 y 2007, más de mil muertes fueron atribuidas al fármaco, muchas de ellas en ciudades como Chicago, Detroit y Philadelphia.

Se siguió la pista de las sustancias relacionadas con esos fallecimientos y la DEA llegó a un laboratorio en México. Cuando fue desmantelado, la sustancia casi desapareció del mercado.

Según las autoridades de Estados Unidos, la droga producida en México atraviesa la frontera suroccidental y llega a California y Arizona, desde donde se redistribuye a los principales mercados de la heroína, sobre todo en la costa este.

Cárteles como el de Sinaloa, de acuerdo con lo que se desprende de las investigaciones de la DEA, le agregan a la heroína mexicana dosis de fentanilo o derivados, lo que produce una mayor adicción y más probabilidades de sobredosis.

Su uso se enmarca en la llamada “epidemia” del consumo de heroína y de opiáceos en todo el país.

Ya no sólo se trata del fentanilo, sino de sus derivados. El actual brote es mucho más amplio geográficamente y envuelve a una mayor tipología de personas, según las autoridades.

¿Cuánto cuesta esta droga?

De acuerdo a información del diario The New York Times, diez gramos de fentanilo cuestan 400 dólares y se venden al consumidor final por 750 dólares, lo que le permite ganar 35 mil dólares por semana. Sin embargo, en las calles una sola cápsula se vende en 30 dólares y un adicto puede necesitar hasta 10 dosis al día. También comenzaron a mezclarla con la heroína para enganchar a los consumidores de esa droga.

“Es más barato y el efecto es mejor”, dijo una consumidora al diario neoyorquino. “Es lo mejor que he tomado”, dijo otro a la revista Macleans de Canadá, donde también el uso de esta droga y sus consecuencias están en ascenso.

Los traficantes compran un kilo de polvo de fentanilo de algún proveedor en China por unos cuantos miles de dólares y lo transforman en millones. A partir de un kilo de droga pura se pueden elaborar 500 mil pastillas falsas, según informes de la DEA. Hoy estiman que el tráfico de fentanilo desde México hacia Estados Unidos ha crecido 65 por ciento desde 2016.

 ¿Por qué se vuelve la droga más consumida?

Tras la legalización de la marihuana en algunas zonas de Estados Unidos, los narcos mexicanos se volcaron a la fabricación clandestina de Fentanilo y han causado un aumento explosivo de sobredosis. La alarma ha traspasado también las fronteras de América del Norte donde ya se han asegurado algunos cargamentos de la droga, tales como en Chile, donde los Carabineros han realizado algunas operativos por la droga.

Lamentablemente se han dado casos como el que ahora cito. A las 12.30 de la tarde del sábado 2 de septiembre, la policía de Methuen, en Massachusetts, Estados Unidos de América, recibió un llamado de auxilio. Una niña de 10 meses no podía respirar y necesitaba atención médica urgente. Los paramédicos la llevaron al Hospital General Lawrence, pero el corazón de la menor se detuvo dos veces y apenas lograron resucitarla. Finalmente, la estabilizaron y un test posterior reveló la causa de la emergencia: en su organismo encontraron rastros de fentanilo.

Las autoridades de Methuen sospechan que la niña tuvo acceso al fentanilo a través de su madre, quien supuestamente estaba en rehabilitación por una adicción previa. Pero lo que sí está claro es que este es el ejemplo más reciente de los efectos que está desatando este poderoso analgésico en América del Norte.

Por las calles estadounidenses y canadienses hoy circulan numerosas variantes del fentanilo. Existen pastillas, un spray, inyecciones, parches transdérmicos y mezclas con heroína. Asegura la DEA que para los narcos mexicanos que procesan esta sustancia sin ningún control, las ventajas parten por los menores costos de su fabricación, ya que no requiere cultivar y fumigar enormes campos de amapola -la planta de cuya resina se deriva la heroína- y también se evitan combates sanguinarios con bandas rivales para controlar esos terrenos.

Según las corporaciones policiacas estadounidense, uno de los principales instigadores de este tráfico es el cartel de Sinaloa, dirigido por el famoso “Chapo” Guzmán. En agosto de 2016, Don Winslow, autor de libros como El Cártel, planteó en un artículo que escribió en la revista Esquire que tras la legalización de la marihuana en varios estados norteamericanos en los últimos años, los narcos perdieron un mercado importante y se volcaron al fentanilo para recuperar las ganancias que había perdido.

El Fentanilo pasó de las clínicas y hospitales a las calles y eso lo volvió muy peligroso, su consumo ha crecido incontrolablemente creando un fenómeno mundial de adicción y muerte, las autoridades de muchos países han tomado ya cartas en el asunto y se lucha cada día contra las organizaciones criminales que lo producen, sin embargo, recordemos que no hay producción sin demanda, lamentablemente. 

Be the first to comment

Leave a Reply

UA-49372209-1