Imponer, “sugerir”, influenciar a la Prensa, estilo de Andrés

*”Si no están conmigo, están contra mí”. Prensa Fifí

Por Luis Repper Jaramillo*

lrepperjaramillo@yahoo.com

A partir del 2 de julio, cuando se conoció el triunfo del Presidente Electo, Andrés Manuel López Obrador ejerció en él un cambio radical en su trato con los medios de comunicación, que a lo largo de 12 años y más le abrieron sus espacios no importando que fuera candidato… era López Obrador y de alguna manera, era noticia.

Desde entonces sigue la duda de cómo, cuánto y quién financió sus periplos por el país (decía que lo recorrió en más de 6 ocasiones), en el extranjero y sobre todo de qué y cómo vivía, dando a sus hijos vida de reyezuelos, alguno con auto Ferrari. Él con trajes Hugo Boss  de moda con valor de 11 mil y hasta 16 mil pesos.

Tampoco se explica la gente pobre, cómo el “defensor” de los más pobres y marginados luce relojes Tiffany de 80 mil pesos y otras excentricidades… “que no tiene ni  Obama”.

Pues todo esto divulgado, exhibido, comentado y criticado por columnistas, reporteros, conductores, editorialistas, analistas, etc. nos ha ganado el mote de Prensa Fifí, a la que Andrés Manuel desprecia porque no acepta que se hable mal de él, cuando se equivoca. No cabe duda, sigue corriendo por sus venas sangre tricolor (PRI), aunque reniegue, vomite y le hiera; pues en todos los gobiernos del Revolucionario Institucional se aplicó la frase “si no estás conmigo, estás contra mí” y utilizó todo el aparato oficial para aplastar a los medios críticos, amenazando con cancelar concesiones a radio y televisión, no surtir papel periódico para los diarios (PIPSA, monopolio oficial de este insumo), o quitando la publicidad oficial a las revistas no oficiosas.

La historia se repite. Pero ahora a través del color vino o guinda (Morena), que no acepta, recrimina y hasta influye para que comentaristas, reporteros, editores, conductores que ponen el punto sobre las “íes” en el quehacer del Presidente Electo sean sancionados, en el menor de los casos… y hasta despedidos del medio, caso El Universal, porque a la señora y a su esposo no les agradó que publicaran fotos de su pequeño.

Ahora, las baterías se enfocan en contra del conductor de televisión (Televisa) y radio (Radio Centro) Carlos Loret de Mola, porque en su libertad y responsabilidad de conducir sus espacios informativos criticó al inminente jefe del ejecutivo, por ciertas decisiones en esta etapa de su ruta hacia Palacio Nacional.

Iracundo dijo López Obrador es muy irresponsable la manera como está manejando la información Televisa…Gritaba como pregonero diciendo que va a haber devaluación y que va a haber incertidumbre, pues eso no es lo más adecuado

O sea, Andrés Manuel, si te critican, son tus enemigos… si te adulan son tus cuates. El conductor sólo está apegado a su Derecho (constitucional) a la Libertad de Prensa. No olvides que eres una persona pública y estás expuesto a críticas, reconocimientos, aplausos, felicitaciones, etc. Si no deseas que  te exhiban por equivocaciones… ¡haz las cosas bien!

Esta postura tuya, sobre el periodista, me permite hacer una reflexión, que podría marcar lo que en los próximos 6 años podríamos padecer comunicadores, medios que rechacen tus políticas y decisiones.

“Adolfo Hitler, sabía que la propaganda poseía enorme capacidad persuasiva y movilizadora. La usó para conseguir sus objetivos, como estandarte y arma ideológica para controlar y guiar a las masas.

Con ella impuso su visión del mundo y el Estado (totalitarismo). Con los medios a su favor quiso que lo consideraran el salvador de la nación en quiebra.

Una vez en el Gobierno (Hitler) controló los medios de comunicación, dominó el Estado y sojuzgó a las masas.

Sin la propaganda sistemática (información en tiempos modernos) y el control de los medios no se explica el crecimiento del nacionalismo (nazismo) a lo largo de sus años de esplendor

No López, por ahí no va la visión centralizadora de tus áreas de Comunicación Social, que pones en manos de Jesús y por supuesto las tuyas.

Eso de calificar a quienes no están de acuerdo contigo como Prensa Fifí, es muestra de fascismo, que ya superamos de la época dorada de la “Dictadura Perfecta” que durante 76 años impuso el PRI. Así fue, Andrés, si algo molestaba al gobierno por alguna información en noticiario de radio y televisión, se recibía una llamada al teléfono rojo de Noticiarios, por  RTC, de la Secretaría de Gobernación, para callar la opinión o nota.

En el caso de los periódicos y las revistas, la misma Gobernación dejaba de surtir papel y cancelaba la publicidad oficial, para mostrar el músculo controlador de los medios.

La falta de asesoramiento y capacidad periodística del primer círculo de López Obrador lo ha llevado a enfrentar a algunos medios… pero eso sí, con los afines todo el apoyo y simpatías.

¿Quién aconsejó decir al señor López que apoyaría el regreso de Carmen Aristegui y de José Gutiérrez Vivó al cuadrante? Mal, muy mal. Si recordamos ambos tendieron incondicional y servilmente sus espacios en MVS y Monitor, respectivamente, al entonces eterno candidato transmitiendo íntegramente sus discursos y choros cuando enfrentó a Calderón en 2006 y a Enrique Peña en 2012, convirtiéndose de facto, en los voceros radiofónicos de Andrés Manuel López Obrador. Lejos de hacerles un “favor”, confirmó que fueron manipulados como defensores irracionales del Peje.

Aquella fue contumaz crítica, detractora, inquisidora del gobierno fallido de Enrique Peña Nieto, fue su sable y motivo, desde las tribunas que utilizó, para denostarlo, al grado de convertir el asunto de la Casa Blanca de Las Lomas, en el estigma de por vida de Peña.

Ahora que está de vuelta en frecuencia de Radio Centro, quien será el objetivo de la Aristegui… desde luego Andrés Manuel, no… ¿Y la ética, credibilidad, honestidad? De no ser igual en el sexenio de López Obrador, que ya arrastra infinidad de yerros, equivocaciones, desaciertos, inconsistencias, simulaciones, etc. ¿habrá alguien que crea en ella?

¿Se convertirá en la vocera oficiosa del sexenio morenista, utilizando una radiodifusora privada? Wooow. ¿Estaría de acuerdo Francisco Aguirre Gómez?

¿Sumisión?, ¿manipuleo?, ¿simulación de libertad de expresión? ¿AMLO se meterá en la vida y administración de una empresa privada periodística como ya lo hizo en El Universal, en Televisa? Cuidado, está llegando a límites que los empresarios de la información no deben permitir. Si esto hace, antes de protestar constitucionalmente el cargo, qué será seis eternos años. Ojo.

En el caso de Gutiérrez Vivó, el asunto es otro. Seguro no vendrá a conducir una emisión radiofónica, porque pesa sobre él, una deuda moral, legal, laboral y económica con un centenar de ex trabajadores de Monitor y de Diario Monitor (antes El Heraldo de México), a quienes “dejó colgados de la brocha”, sin liquidación, sin pagar sus sueldos de varias quincenas, sin la garantía de entablar un juicio laboral; desamparando a familias cuyo responsable, sin más, se quedó desplazado.

Con esas cartas credenciales pésima imagen presentaría un cercano a Andrés Manuel.

No, no va por ahí su retorno. Más bien se comenta podría ser el próximo responsable del IMER o de RTC, si antes el próximo régimen no cambia el estatus y siglas de estas instituciones. Pero que Gutiérrez Vivó volverá a un cargo en el sexenio 2018/2024, es un hecho, para facturar “por los favores recibidos”

Siendo presidente electo, ya faltó al respeto a colegas que cubren sus actividades, a quienes llamó “corazoncitos”, para evadir preguntas “molestas”. Ante tal situación las reporteras reprocharon su actitud y exigieron no repetir ese calificativo, pues no habían dado motivo para “tal confiancita”

Sin embargo estos exabruptos fueron más allá. En septiembre, en gira por Tijuana, López Obrador fue abordado por la reportera del Diario local “El Mexicano” Lorena García, quien micrófono en mano le formuló una pregunta. De inmediato el Presidente Electo sonrió, se aproximó a ella e intempestivamente la besó en una mejilla. Después se aportó, no respondió y subió al vehículo que lo transportaba.

Enfada, la periodista reprochó esa actitud y calificó el hecho como falta de respeto, por inapropiado, pues ella hacía su trabajo. Insistió, eso fue incorrecto pues el beso no fue pedido, esperado, ni solicitado. No hubo disculpas de AMLO, ni de su equipo de Comunicación Social.

Corazoncitos, beso, Prensa Fifí, exigencia de despedir periodistas “por nota incomoda”, reto e insolencia contra Loret de Mola, entre otras joyas negras de López Obrador son el preámbulo de una relación nada agradable entre el futuro presidente de México y la Prensa no afín. No pinta nada bien.

Actitud totalitaria, impositiva, coercitiva contra los medios de comunicación pretenden llevar López Obrador como en su tiempo operó el Fuhrer.

 

 

*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y de Comunicadores por la Unidad (CxU)

 

 

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