Kelvin Doe, un ejemplo de voluntad para todos

Por Pedro Venegas

A veces, no sé si con inocencia, nobleza o buena voluntad, quiero imaginar un México diferente, un México mejor, un país en el que nos veamos como hermanos y nuestro esfuerzo por mejorar sea parejo y en el mismo sentido. No puedo entender como un mexicano le hace daño a otro mexicano, lo priva de lo más elemental: de alimento, medicina, de los servicios básicos para la vida diaria y que anteponga sus intereses a los de los demás.

No me gustaría profundizar en la intención de este puñado de mexicanos que han causado un caos con sus movimientos de protesta, que han puesto en jaque a tres estados del sur de la República, mejor deseo poner un ejemplo de lo que deberíamos de hacer por el bien de todos.

Normalmente al escuchar la palabra África de inmediato imaginamos animales salvajes como leones, leopardos, hienas, jirafas, elefantes, entre otros, también pensamos en selva y nativos Burundi con lanza y poca ropa, pero lo que voy a narrar deja todo eso en el olvido, cuando conozcan algo de la vida de Kelvin Doe, el niño que se dio a conocer por construir un generador de energía con restos de basura en su natal Sierra Leona.

Esa porción de tierra africana es recordada porque fue el más importante lugar para la venta de esclavos en el siglo XVIII. Hoy en día, con su mediana civilización, apenas hay electricidad. Tan solo una vez a la semana tienen  luz y el resto de los días todo está oscuro. Desde los 13 años de edad, hoy cuenta con 18, este joven tuvo la inquietud de crear un generador de energía para su comunidad, y lo logró con  basura.

Kelvin saltó a la fama al convertirse en la persona más joven en ser invitada a visitar el Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Cambridge, Estados Unidos, de eso ya un par de años, como parte del Programa de Profesionales Visitantes, donde tuvo la oportunidad –durante dos semanas- de dialogar con estudiantes de esa escuela, con profesores y también hacer uso de sus laboratorios, como parte de este proyecto destinado a promover a creadores e innovadores en ciencia y tecnología de todo el mundo.

Su objetivo siempre fue colaborar en solucionar los problemas que afectan a la comunidad de su hogar, de Sierra Leona para ser más exactos; algo nada sencillo, por supuesto, sin embargo consideró que podía lograr mucho con su trabajo.

Entre las invenciones de DJ Focus, como lo apodan sus compatriotas por transmitir música a través de su rústica radiodifusora, también hay una batería que genera luz, misma que es de su creación y que se utiliza para iluminar las casas en su vecindario.

Durante muchos años, Sierra Leona y otros países africanos han recibido ayuda, Kelvin lo sabía por experiencia propia, pero no era suficiente, nunca ha sido suficiente. Él pensaba que no estaban mirando al futuro, que su pueblo se sumergía en la miseria. Había que hacer conciencia a las nuevas generaciones para que piensen que en África hay un desafío, que hay un problema, y que en la voluntad de todos existe la oportunidad para resolverlo.

Y es que el mérito de Kelvin Doe es haber realizado este tipo de inventos en uno de los países más pobres de la tierra, con el único recurso del material reciclable extraído de la basura. Aseguró el jovencito       que su próximo invento sería un molino de viento.

Kelvin es un joven de piel oscura, cabello crespo muy cortito, es delgado como la mayoría de sus vecinos, la falta de alimentos a veces es el pretexto para esa esbeltez de sus cuerpos de ébano. Sus ojos permiten ver  una mente muy despierta, tiene una sonrisa permanente en sus labios, escanea todo lo que hay a su paso y sus contestaciones son rápidas y coherentes.

Siempre lo acompaña su Bee Man Lion Generator (el prototipo de lo que algún día, según sus sueños, será un generador de luz, el más grande de Sierra Leona), aunque por un buen tiempo seguirá siendo una caja de cartón con desperdicios de todo tipo. Le gusta vestir cómodo como la mayoría de los jóvenes, de jeans y playera y no se atemoriza ante lo desconocido.

Es completamente autodidacta, maneja su propia estación de radio en su pueblo de Sierra Leona, donde difunde noticias y toca música. La estación es alimentada por un generador creado a partir de un estabilizador de tensión deteriorado, que encontró en la basura, mientras que una simple antena le permite ser escuchado en su barrio.

También se encarga de hacer entrevistas a la gente de la zona y ha logrado ser un desahogo para sus vecinos y amigos, quienes ahí platican de todo aquello que les interesa: sus problemas personales, sus aspiraciones, sus sueños. Incluso crea un gran ambiente durante los partidos de futbol de la comunidad.

Napoleón Bonaparte alguna vez dijo de José María Morelos y Pavón, cuando conoció sus proezas como estratega: “Denme cinco hombres como ése y conquistaré el mundo”. Podríamos decir de Kelvin que se requieren algunos cuantos como él, con ese espíritu generoso y creativo, para darle otra oportunidad a toda una nación, para darle una oportunidad al mundo.

Ojalá que este ejemplo sea leído y entendido por aquellos que se olvidan que en su actuar perjudican a quien deben proteger, a su propia raza.

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