La cultura como arma para la transición

“Entre un hombre culto y un erudito hay la misma diferencia que entre un libro y un índice de materias”,

Say

Tomada del sitio www.abc.es
Tomada del sitio www.abc.es

Por Héctor Pérez Estrada.

La cultura no es un río que corre aparte de lo que ocurre en una comunidad, lo mismo que un verdadero intelectual o artista no inventa un mundo imaginario sin ningún beneficio para la comunidad.

En los totalitarismos la cultura y la creatividad se opaca, se adormece, se inhibe. La cultura arranca con el ingenio y la libertad y, en la democracias se explaya con todo su encanto.

Le escuché decir a un respetable intelectual una opinión de lo que era el ejercicio de la política en grado sumo: la mejor política es aquella cuya elocuencia permite que los seres humanos se involucren y se comprometan en su propio mejoramiento personal y social. Luego entonces, es obvio, y esto lo sostengo  con convencimiento: la mejor cultura, antes que el ocio, es la que permite que los hombres nos involucremos en el desarrollo de nuestras propias comunidades.

En un lugar con hambre, con atraso, con heridas sociales por los malos gobiernos anteriores, con  huellas del narcotráfico, con daños psicológicos en la población, con bajo índice de desarrollo democrático…no se puede ni se debe ofrecer el óseo como lo fundamental, porque sería tanto como ofrecerle un poema a un niño que tiene hambre o un cuadro a un desempleado.

Chihuahua, por ejemplo, en el tema de la cultura, debe impulsar la actividad intelectual de politólogos, analistas económicos, terapeutas,  sociólogos, motivadores de la unidad familiar, impulso a los valores juveniles, historiadores con prospectiva…; digámoslo así: la primera liberación y el primer gozo de una sociedad coptada por una fenomenología dañina, es la voluntad.

La necesidad de realizar un cambio en la sociedad es la primera exigencia cultural.

Las bellas artes, el ocio en toda su expresión, son el premio a una sociedad que ha cumplido con su deber. No obstante el teatro convivirá siempre con el hambre, la pintura con  la delincuencia juvenil, la música con las crisis de identidad juvenil, las tradiciones culturales y la historia con las bandas musicales actuales…; No hay lugar para los maniqueísmos o purismos culturales, no obstante, necesitamos ser audaces para saber que le hace falta a nuestra sociedad de manera urgente como prioridad cultural.

Termino esta colaboración con una metáfora al bote pronto: LA CULTURA QUE NECESITAMOS  en Chihuahua es como un cuarto oscuro con poemas, pinturas y canciones escritas en sus paredes.  Solo pueden verse cuando se enciende la luz y ésta es la motivación de la voluntad para comprometer a la sociedad a ser mejor y a vivir ciertos valores que son necesarios en nuestra circunstancia concreta. Encendiendo esa luz podremos ver, sin conflicto y perturbaciones interiores, lo que se exhibe en las paredes de ese cuarto oscuro que ya tiene luz.

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