”Me Too”

Por Pedro Venegas

¿Conoce usted la expresión Me Too?, en español significa “Yo también”, (con alternativas locales en otros idiomas) es el nombre de un movimiento iniciado de forma viral como hashtag en las redes sociales en octubre de 2017 para denunciar la agresión sexual  y el acoso, a raíz de las acusaciones de abuso sexual contra el productor de cine y ejecutivo estadounidense Harvey Weinstein.

La frase se convirtió en un emblema y ha sido utilizada durante mucho tiempo en este sentido por la activista social Tarana Burke, fue popularizada por la actriz Alyssa Milano, quién animó a las mujeres a tuitear sus experiencias de abuso o acoso sexual para demostrar la naturaleza extendida del comportamiento misógino. ​ Desde entonces, el hashtag ha sido utilizado por más de 500 mil personas, muchas de ellas son celebridades.

​Por su parte, la activista social y organizadora comunitaria Tarana Burke había usado la frase “Me Too” en la red social Myspace  en 2006 formando parte de una campaña grassroots (es una forma de asociación constituida por los miembros de una comunidad) para promover “empoderamiento a través de empatía” entre mujeres negras que habían experimentado abuso sexual, particularmente en las comunidades desfavorecidas de los Estados Unidos.

De esa forma Burke ha explicado que se inspiró en utilizar la frase después de ser incapaz de responder a una chica de 13 años que le confió que había sufrido una agresión sexual. Burke más tarde deseó simplemente decirle a la niña “Yo también”.

En su inicio, el 15 de octubre de 2017, la actriz Alyssa Milano animó a utilizar esta frase en el marco de una campaña de concientización  para denunciar la extensión del problema, tuiteando: “Si todas las mujeres que han sido acosadas o agredidas sexualmente hicieran un tuit con las palabras ´Me too´ podríamos mostrar a la gente la magnitud del problema”.​

Milano más tarde reconoció el uso anterior de la frase por Burke, escribiendo en Twitter  “Me acabo de enterar de un movimiento que se llamó #MeToo también, anterior a este y la historia de su origen es, comparado con este, a partes iguales, desgarradora e inspiradora”.​

La frase fue utilizada más de 200 mil veces el 15 de octubre, ​ y tuiteada más de 500 mil veces el 16 de octubre. ​ En Facebook, el hashtag fue utilizado por más de 4.7 millones de personas en 12 millones de entradas durante las primeras 24 horas. La plataforma informó que el 45 por ciento de los usuarios en los Estados Unidos tenían un amigo que había realizado una publicación usando el término.

Algunos hombres, como los actores Terry Crews  y James Van Der Beek, ​ respondieron al hashtag con sus experiencias propias de acoso y abuso, mientras otros respondieron reconociendo comportamientos pasados contra mujeres, creando el hashtag “HowIWillChange” (cómo voy a cambiar).​

Además de Hollywood, la declaración “Me Too” provocó el debate sobre el acoso y el abuso sexual en la industria de la música, ​ciencias, ​ academia​ y política. En la industria de música, el grupo Veruca Salt utilizó el hashtag #MeToo para airear alegaciones de acoso sexual contra James Toback , ​ y Alice Glass utilizó el hashtag para compartir una historia de presunta agresión sexual y otros abusos por su excompañero de banda en Crystal Castles, Ethan Kath. ​

Cámaras estatales en California, Illinois, Oregón y Rhode Island respondieron a las acusaciones de acoso sexual que emergieron por la campaña, ​ y varias mujeres políticas contaron sus experiencias sobre acoso sexual, incluidas las senadoras de Estados Unidos Heidi Heitkamp, Mazie Hirono, Claire McCaskill y Eli Warren. ​ La congresista Jackie Speier ha introducido un proyecto de ley para facilitar las denuncias de acoso sexual en el Capitolio. ​

El 12 de noviembre de 2017 en Hollywood, varios centenares de hombres, mujeres y niños participaron en la “Take Back the Workplace March” (Retome el lugar de trabajo en marzo) y en la “Marcha de Supervivientes #MeToo” para protestar por el abuso sexual.

​El 16 de noviembre de 2017 la senadora Kirsten Gillibrand  de Nueva York se refirió específicamente al movimiento “Me Too”cuando le preguntaron sobre las acusaciones de conducta sexual inapropiada de políticos como el presidente Donald Trump, el anterior presidente Bill Clinton, el Senador de Minnesota Al Franken y Roy Moore. ​

En una reacción un tanto rara, el 23 de noviembre de 2017, la actriz Uma Thurman  publicó un mensaje en su cuenta de Instagram acompañado del hashtag #MeToo. Ella escribió: “I said I was angry recently, and I have a few reasons, #metoo, in case you couldn’t tell by the look on my face”. (Dije que estaba enojada recientemente, y tengo algunas razones, #Metoo, en caso de que no puedas decirlo por la expresión de mi cara).​

 Time’s Up

En 1 de enero de 2018, el colectivo “Time’s Up” (El tiempo se acabó) formado por más de 300 actrices que comenzó a reunirse en octubre, ​ anunció la creación de un fondo en Hollywood para ayudar a mujeres de cualquier estrato social contra el acoso sexual. Entre las firmantes de apoyo al fondo están las actrices: Ashley Judd,  Eva Longoria, America Ferrera, Natalie Portman, Rashida Jones, Emma Stone, Kerry Washington y Reese Witherspoon  además de Donna Langley, presidenta de Universal Estudios; Shonda Rhimes, productora de las series televisivas Grey´s Anatomy y Scandal; y Tina Tchen, que fue jefa de gabinete de la exprimera dama de los Estados Unidos, Michelle Obama. ​

En una carta publicada en los diarios The New York Times y La Opinión, la coalición de actrices, directoras, productoras y otras trabajadoras de la industria del cine, la televisión y el teatro se dirigieron a sus “hermanas” en sectores menos lucrativos de la economía de Estados Unidos.

El 7 de enero de 2018, en la ceremonia de entrega de los Globos de Oro de 2017, actrices y actores vistieron de color negro siguiendo la consigna lanzada por el colectivo “Time’s Up” como grito unánime contra el acoso sexual. Destacó especialmente el discurso de la periodista y actriz Oprah Winfrey, quien dijo: “Quiero que todas las niñas que están viendo esto sepan que un nuevo día se abre en el horizonte (…) Cuando ese día amanezca, será gracias a muchas mujeres magníficas, de las cuales algunas hoy están en esta sala”.

Respuesta internacional

Para el mundo, el hashtag se extendió en al menos 85 países, incluyendo India, Pakistán, y Reino Unido. ​ Variantes de la frase fueron tendencia en Francia, utilizando “BalanceTonPorc” (Denuncia tu cerdo),​ para animar a compartir en las redes sociales los nombres de sus supuestos abusadores. ​ En Filipinas, hombres y mujeres compartieron sus experiencias con sus transgresores. En Italia, mujeres postearon historias de agresión y acoso con el hashtag “#QuellaVoltaChe” (Aquella vez que). En español el hashtag que se utilizó fue #YoTambién. En las zonas francófonas de Canadá la campaña se realizó con el hashtag #MoiAussi.

En Israel, el hashtag hebreo גםאנחנ# (Nosotras también) fue tendencia el 18 de octubre, con una página central en el diario Yedioth Ahronoth. En Suecia, varias mujeres utilizaron el hashtag para denunciar al presentador de televisión Martin Timell , ​cuyo programa en TV4 fue cancelado el 20 de octubre de 2017, ​ y el supuesto abuso del periodista Fredrik Virtanen hacia ellas.

El Parlamento Europeo celebró una sesión directamente en respuesta a la campaña “Me Too”, tras la que aumentaron las denuncias de abuso en el Parlamento y en las oficinas de la Unión Europea  en Bruselas. Cecilia Malmström, la Comisaria Europea para el Comercio, específicamente citó el hashtag como la razón de la reunión que se había celebrado. ​

En el Reino Unido, la Oficina del Gobierno ha lanzado una investigación ante la denuncia de que el miembro del Parlamento Mark Garnier  ordenó a una secretaria comprar juguetes sexuales para su mujer y amante.

En China, la webesfera reaccionó con rabia tras las afirmaciones de los medios de que el acoso era un problema foráneo, ya que los hombres chinos están supuestamente educados y culturalmente preparados para ser protectores.

En Hong Kong, la atleta Vera Lui Lai-Yiu denunció su propio caso de abuso sexual con el hashtag en su página de Facebook en su 23 cumpleaños. Decidió revelar su caso tras una acción similar de la gimnasta McKayla Maroney. Lui utilizó de manera específica el hashtag “#metoo” con su propia imagen sosteniendo una hoja de papel con las palabras manuscritas “#metoo lly”(con sus iniciales). ​

En España, el 25 de octubre varias actrices españolas reconocieron en un reportaje la existencia de acoso sexual en el cine español, entre ellas Maru Valdivieso, Aitana Sánchez-Gijón, Carla Hidalgo y Ana Gracia. ​ También explicaron casos sufridos de acoso la actriz, guionista y directora de cine Leticia Dolera y Barbara Rey.

En México

“Acabé cediendo a que me besara, que me tocara de formas en que yo no quería que me tocara y en una de las instancias me agredió violentamente y sí, me violó”, narra la actriz mexicana Karla Souza al compartir su relato de cómo fue blanco de acoso sexual durante una filmación por parte de un director. En este caso y otros de esta serie de programas en Aristegui sobre el movimiento #MeToo y las mujeres que han roto el silencio sobre el acoso sexual, las entrevistadas declinaron identificar a sus agresores.

Recientemente  Martha Higareda, quien participa en la serie de Netflix “Altered Carbon”, se sumó a la lista de las actrices que lamentablemente han sufrido acoso. En una entrevista que dio para el programa “Cuéntamelo Ya!”, la actriz de cine contó la desagradable experiencia.

CNN buscó testimonios que añadieran detalles a sus declaraciones y en aquellos casos en los que pudiera inferirse quiénes eran los responsables, CNN hizo un esfuerzo por localizarlos y pedirles su opinión. La respuesta que dieron a CNN se proporcionará cuando así sea requerido.

Incluso el más alto galardón para la industria cinematográfica en los Estados Unidos, El Oscar 2018, se vio impregnado de los movimientos #Me Too y Time´s Up, y marcará la ceremonia con sus denuncias por acoso sexual y violencia contra las mujeres

Las otras víctimas

Sin embargo, también hay que pensar en las mujeres de a pie, las que nunca han salido en televisión, viajan en Metro, Metrobús o camión, cuentan con un trabajo del cual depende su comida diaria y la de los suyos, no usan ropa de marca ni perfumes caros, son como cualquier madre, novia, hermana o esposa.

No son escuchadas, ni su historia se difunde por todo el continente. A estas mujeres lo que las une es el dolor, el sentimiento de impotencia por no haber podido hacer nada, la rabia, y el asco de haber sido acosadas, hostigadas y que sus victimarios gocen de libertad.

Se tuvieron que tragar el coraje y no denunciar por miedo a represalias, para no perder su escuela, su trabajo, o porque simplemente su atacante vive en su entorno.

En México se vive una grave situación de violencia en contra de las mujeres. Hay estados con altos índices de feminicidios, donde la mujer es menos que un objeto, donde ser mujer no importa, no vale.

Según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, publicada por el INEGI en 2016, el 66 por ciento de las mujeres mayores de los 15 años en el país, es decir, cerca de 30.7 millones, han vivido alguna forma de violencia en sus diferentes aspectos y en diversos lugares: en la escuela, el trabajo, en su comunidad, en sus relaciones de pareja e incluso en su familia.

El 34.3 por ciento de ellas han sufrido violencia sexual en espacios públicos y comunitarios; el acoso es el más popular de estos.

Todo se complica cuando el miedo, el terror al escarnio, al linchamiento social y a la revictimización provoca que las víctimas no denuncien. En nuestro país el 88.4 por ciento de las mujeres que viven violencia deciden no tomar acciones ante las autoridades, ya que en ese medio, las mismas personas que deberían defenderlas y protegerlas les dan un trato de criminal y les hacen sentir una nueva vejación.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Victimización y Percepción de Seguridad Pública del INEGI publicada en 2017, las principales causas por las que no se denuncia es porque la consideran una pérdida de tiempo (33.1 por ciento) y la desconfianza en las autoridades (16.5 por ciento).

El acoso en nuestro país va en aumento. Simplemente en la Ciudad de México, según cifras de la Procuraduría General de Justicia, las denuncias incrementaron en un 400 por ciento en el 2017 con respecto al 2016.

Y si hiciera falta otro dato para confirmarlo, otro reflejo de este incremento son las llamadas de emergencia por acoso sexual que se hicieron en el 911, las cuales aumentaron el año pasado casi en un 40 por ciento, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

En México ocurren 600 mil delitos sexuales por año, es decir, 345 casos por día de acuerdo con el estudio denominado “Las otras víctimas invisibles” publicado por la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.

En consecuencia, esto ha provocado que el país se posicione en el cuarto lugar por riesgo de violencia sexual contra las mujeres según una encuesta realizada por la fundación Thomson Reuters.

Cabe señalar que los números serían aún más elevados si todas las víctimas denunciaran.

Y surge una pregunta más en todo esto ¿y los hombres que son acosados? Porque existe el acoso para el otro género, hombres y jóvenes que tienen que ceder ante sus superiores, hombre o mujer, en su escuela, en su trabajo, en el equipo deportivo de su preferencia, en la música y en el baile. ¿Y ellos qué? ¿Quién los apoya? ¿Quién los ayuda?

Una última reflexión me hace pensar, sin querer caer en polémica, sin querer convertir este tema en una bomba de tiempo, más bien que sirva para marcar la pauta hacia un nuevo camino sin este tipo de problemas.

Primero, por lo visto está el mundo plagado de acosadores y son muchas las víctimas que lamentar. Quizá sea una forma terrible pero constante de actuar. Segundo, para haber víctima debe consumarse el delito, en tal caso se accede por convicción o por miedo y de esta forma en qué se convierte la víctima, porque la otra es negarse y evitarlo.

¿Es tan culpable el victimario como la víctima? o debemos odiar al acosador por el ejercicio de su poder sobre la víctima o a esta por su debilidad o convencimiento. Entiendo el papel de la víctima y la vileza de su agresor pero creo también que debemos de esforzarnos, de luchar, de obligarnos a decir “no” por difícil que esto parezca.

 

Imagen tomada de www.rollingstone.com

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