Winnie ¿ángel o demonio?

Por Pedro Venegas

Sabe usted quién es Nabandle Nomzamo Winfreda Madikizela  Mandela, posiblemente por el último apellido lo puede adivinar, ella fue la segunda esposa del Premio Nobel de la Paz 1993, Nelson Mandela, y falleció el pasado lunes 2 de abril a los 81 años de edad en un hospital de Johannesburgo, Sudáfrica, luego de padecer una larga enfermedad.

Personaje polémico, a quien se le adjudica actos ejemplares de bondad y por ello calificada así como la “Madre de la Nación” por sus seguidores y su lucha contra el apartheid.

Sin embargo, también se habla de actos de crueldad como el “reino de terror” que implantó en una de las regiones más grandes de Sudáfrica, además de ser involucrada en dos  crímenes (el secuestro y muerte del jugador de fútbol James Seipei o Stompie Moeketsi y del Dr. Abu-Baker Asvat, un amigo de la familia que había examinado a Seipei en la casa de Mandela), así como actos de corrupción por los que fue despedida del gobierno.

Por haber las dos facetas (la buena y la mala) en su vida no puedo omitir hablar de ella y hacer un recuento de sus actos.  Concluye su vida con una larga agonía a través de una infección en sus riñones, que la llevó en varias ocasiones a internarse en el hospital a principios de este año (2018), quizá como una especie de justicia divina, no lo sé.

Winnie nació en Bizana, Sudáfrica, el 26 de septiembre de 1936, y junto a su esposo, el activista y político, antiapartheid sudafricano, vivió como viven los grandes, con actos enormes de crueldad y de bondad que pudieron cambiar a una África desprotegida, abandonada de la mano de Dios, víctima de la raza blanca, maltratada a base de sangre y muerte.

Su lucha la libró desde varios sectores, sirvió como miembro del Parlamento desde 1994 hasta 2003, y desde 2009 hasta su muerte, y fue Viceministra de 1994 a 1996. Miembro del partido político Congreso Nacional Africano (ANC), prestó servicios en el Comité Ejecutivo Nacional del ANC y encabezó su Liga de Mujeres.

Nació en el seno de una familia humilde de Xhosa en Bizana. Al paso de los años se convirtió en una trabajadora social calificada, experiencia donde tuvo acceso a información sobre la situación lamentable de su pueblo. Madikizela-Mandela se casó con el activista antiapartheid Nelson Mandela en Johannesburgo en 1958; permanecieron casados ​​por 38 años y tuvieron dos hijos.

En 1963, después de que Mandela fue encarcelado luego del Juicio de Rivonia; ella se convirtió en su cara pública durante los 27 años que pasó en la cárcel. Durante ese período, saltó a la fama dentro del movimiento nacional contra el apartheid.

Sin embargo, también padeció al seguir a su esposo. Fue detenida por los servicios de seguridad del apartheid en varias ocasiones, torturada hasta la saciedad,  sometida a órdenes de prohibición en casi todos los sentidos, desterrada a un pueblo rural y miserable y pasó varios meses recluida en régimen de aislamiento con las mínimas bondades de caridad humana, agua y un poco de alimento.

¿Pero qué es el apartheid? En términos simples, fue el sistema de segregación racial en Sudáfica y Namibia (mientras este último era territorio sudafricano) en vigor hasta 1992.

El  apartheid consistía en la creación de lugares separados, tanto habitacionales como de estudio o de recreo, para los diferentes grupos raciales, en el poder exclusivo de la raza blanca para ejercer el voto y en la prohibición de matrimonios o incluso relaciones sexuales entre blancos y negros.

Obviamente su propósito era conservar el poder para la minoría blanca (21 % de la población), que en otras condiciones habría perdido su posición de privilegio. Antes de la victoria del Partido Nacional en 1948 los negros podían votar, pero con muchas restricciones.

Teóricamente, el sistema consistía básicamente en la división de los diferentes grupos raciales para promover el “desarrollo” (de la raza blanca claro está). Este nuevo sistema produjo revoluciones y resistencias por parte de los ciudadanos no blancos del país.

Pero regresando a nuestro tema, a mediados de los años ochenta, por increíble que parezca Madikizela-Mandela ejerció un “reino de terror” en Soweto (es una de las superficies más grandes de Sudáfrica), lo que llevó a la condena del movimiento antiapartheid en Sudáfrica,  y una reprimenda del ANC (African National Congress, por sus siglas en inglés, que se traduce en Congreso Nacional Africano) en el exilio.

Lo que tuvo consecuencias, la Comisión de Verdad y Reconciliación (TRC) establecida por el gobierno de Nelson Mandela para investigar abusos contra los derechos humanos descubrió que Madikizela-Mandela había sido “políticamente y moralmente responsable por las graves violaciones de los derechos humanos cometidas por el Club de Fútbol Mandela United.

Quizá lo difícil de la vida en el continente la hizo cambiar su forma de pensar, la hizo ambicionar, la hizo desear tener más de lo que tenía. Madikizela-Mandela refrendó el grupo de presuntos informantes de la policía y colaboradores del apartheid, y sus agentes de seguridad llevaron a cabo secuestros, torturas y asesinatos de tales individuos, sobre todo de 14 de ellos, hubo un año terrible, el año de Stompie Moeketsi, el joven secuestrado y asesinado.

Nelson Mandela fue liberado de la prisión el 11 de febrero de 1990, y Winnie se separó de él en 1992 aunque su divorcio se consumó en marzo de 1996, dos años después de que Mandela fuera elegido como primer presidente negro de Sudáfrica. A pesar de su separación, continuaron viéndose y ella estuvo junto a su cama cuando él estuvo enfermo.

Como una figura de alto rango, ella participó en el gobierno ANC post-apartheid, aunque fue despedida de su puesto en medio de acusaciones de corrupción. En 2003, fue condenada por robo y fraude. Ella se retiró temporalmente de la política activa antes de regresar varios años después.

En enero de 2018, hace apenas un par de meses, el diputado del ANC Mandla Mandela, nieto de Nelson Mandela por su primera esposa, Evelyn Mase, pidió que se investigara el papel de Winnie Mandela en los asesinatos de Asvat y Sepei, nunca se logró poner a la segunda esposa de Mandela en el asiento de los acusados pues la muerte la sorprendió el 2 de abril de este mismo año.

No quiero juzgar más allá de los datos que se tienen, hay quien alaba a Winnie y tiene muchas cosas buenas que decir de ella y hay otro grupo que señala lo contrario, es a usted público lector quien dice la última palabra Winnie ¿ángel o demonio?

Imagen tomada de www.prensa-latina.cu

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