Xóchitl Tress, testigo clave para denunciar a la mafia de la corrupción

Beneficiarios políticos de Javier Duarte sienten pasos en la azotea .

Por Luis Repper Jaramillo*

lrepperjaramillo@yahoo.com

 

Ya tienen a Javier Duarte, a su amante Xóchitl Tress, ubicada a su esposa, Karime Macías Tubilla, localizados bienes, muebles, inmuebles, dinero en bancos, etc. que el corrupto adquirió con el presupuesto de Veracruz… bueno…Y?

La ciudadanía, no sólo jarocha, sino nacional, exige ahora el decomiso, la recuperación total del dinero que esta rata priista robó a la entidad, en complicidad de su primer círculo de poder, del PRI, del Congreso local y de autoridades federales, que por omisión, simulación y permisividad permitieron.

Los mexicanos no nos conformamos con que Javier Duarte esté preso y sea enjuiciado…eso en nada beneficia a la gente (sólo al gobierno fallido de Peña, por imagen y una supuesta justicia clamada por la sociedad veracruzana), a la que estafó. Recursos destinado a beneficios sociales y mejorar la calidad de vida de los jarochos. Lo verdaderamente importante y único es recuperar TODO el dinero contante y las propiedades mal habidas para destinarlo a obras y acciones que enriquezcan la infraestructura social y programas en favor de la marginada población local.

En un acto de desesperación, el Sistema y el PRI pretenden salvar la imagen de este gobierno fallido y tiene como “chivo expiatorio” a Duarte de Ochoa (porque fue brutal el daño patrimonial). La PGR lo acusa de hurtar 34 mil 421 millones de pesos, pero la Auditoría Superior de la Federación (ASF) corrige la plana a la fiscalía, y demuestra que el mal supera los 60 mil millones de pesos, que de a pechito se puso para ayudar a la deteriorada figura presidencial, en acción concertada, negociada, acordada con la señora Karime Macías.

El detenido, de paso, evitó, que Peña Nieto cortará la cabeza (antes del socavón del Paso Express, de Morelos) de su amigo y gurú Gerardo Ruíz Esparza (quien cobra como Titular de la SCT) a quien le tenían preparado la guillotina gubernamental para “enjugar” el maltrecho sexenio y sacrificar a “alguien”… pero luego del hoyanco en la autopista México-Cuernavaca, al parecer serán dos los daños colaterales del pésimo Secretario de Comunicaciones.

Pero el tema no es Ruíz Esparza –por ahora-, ese se cuece aparte, sino las consecuencias de la detención de la amante de Duarte, Xóchitl Tress pues sabe, fue copartícipe y beneficiaria de las tranzas de aquel. Lo que declare, muestre y confirme hundirán más al ex gobernador. Lo importante aquí es que Xóchitl no se escape de su confinamiento a la PGR, porque al “cantar” será música para los oídos del juez de la causa.

A partir de su detención en Guatemala y posterior extradición –pactada- a México la vida personal de esta rata inmunda importa menos a los mexicanos que recuperar la riqueza saqueada, pues lo que más dolerá a este sujeto es quitarle todo el dinero y bienes robados, pues sabe que purgará una sentencia en cárcel “a modo”, con las comodidades que el “amigo merece” por su aportación en 2012 a la causa peñista.

Le recuerdo el decomiso que realizó la PGR en el Aeropuerto Internacional de Toluca en enero de ese año, de cinco maletas que contenían 25 millones de pesos en efectivo, que llegaron en un avión del gobierno de Veracruz, del entonces gobernador Duarte de Ochoa, destinado a la campaña presidencial del priista Enrique Peña Nieto (compromiso obliga), por lo que de declarar la verdad verdadera, cientos de involucrados del PRI, hoy funcionarios federales, serán exhibidos y con responsabilidad legal.

¡Peeero…! el detenido tiene la onza que usará para reducir su sentencia y no lo dejen en “ceros” (del dinero robado) negociando con el Sistema, (al estilo peñista), catafixiando la libertad y huida de Karime Macías, a cambio de entregar a su marido en Guatemala, disfrutando de millones de pesos y de bienes muebles e inmuebles, sin que sea tocada.

Duarte, insisto, cambiará la onza, entregando a la justicia a su primer círculo de corruptos que lo acompañaron en el gobierno de Veracruz.  Ya lo hizo y se encuentran detenidos su operador financiero, Javier Nava Soria, su vocera Gina Domínguez, Arturo Bermúdez Zurtita, ex Secretario de Seguridad Pública, Francisco Valencia García, Secretario de Infraestructura y Director del organismo estatal del agua. Mauricio Martín Audirac, Secretario de Finanzas y Flavio Ríos Alvarado, ex Secretario de Gobierno, y al huir Duarte, Gobernador interino (hoy preso). Esto estaba acordado.

Testigo y cómplice clave para hundir a Javier, será Xóchitl Tress (amante) y simulada Directora de Espacios Educativos del Estado, quien fue sentenciada a dos años de prisión preventiva y aseguramiento de los bienes –mal habidos- regalados por su Jefe.

Tress cuando tenga que “hablar” aclarará muchas cosas que hasta ahora se ha guardado el procesado, porque serán hechos personales… vamos, íntimos, que la autoridad judicial aún desconoce. Por algo serán dos años de arraigo preventivo. Ella sabe nombres, cantidades, detalles, de personajes públicos del actual gobierno federal, lo que deberá apresurar Duarte o Xóchitl, pues quedan escasos 17 meses de gestión peñista, antes de que estos cómplices o beneficiados priistas dejen el poder.

Aun “cantando” Duarte de Ochoa y Xóchitl Tress, la mano de la justicia no será suficiente, si el Estado no recupera los más de 60 mil millones de pesos estafados por el infame sujeto, y estos sean devueltos al Estado de Veracruz, no a las manos del actual gobernador, otro nefasto y corrupto político (del PAN) Miguel Ángel Yunes Linares, sino a través de obras  e infraestructura pública, programas sociales, de un Fideicomiso manejado por la sociedad civil o un organismo nacional humanitario… pero no por alguna instancia política o partidista.

La verdadera justicia, si es que existe en este país, no es sólo confiscar lo mal habido y encarcelar a los responsables, sino la PGR (que es oficial y acata órdenes de Los Pinos) debe seguir la ruta del dinero, desde 2012 a la fecha, para detectar y detener a los beneficiarios de las “bondades” de Duarte de Ochoa, con lo que los mexicanos confirmaremos los lazos de corrupción que inician en el PRI nacional y suben a los círculos del poder gubernamental; tope donde tope.

Esa sería otra bifurcación de la corrupción dominante en el Sistema, su partido y los abastecedores de recursos “a la causa”, como la que hizo y sigue practicando el Senador del PRI, por Tamaulipas, Carlos Romero Deschamps, a través del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), como quedó comprobado en el año 2000 cuando el infame líder (espurio) petrolero , “obsequió” al candidato presidencial Francisco Labastida Ochoa, mil quinientos millones de pesos, dinero que nunca se justificó. El priista perdió ante Vicente Fox, del PAN.

Duarte forma parte fundamental, igual que Romero Deschamps, de lo que ahora se le conoce como la mafia de la corrupción: funcionarios, partidos, presidente de la república, legisladores, autoridades judiciales, ministeriales, consejeros y magistrados electorales, Ministros de la Corte, algunos medios de comunicación, especialmente la televisión, ciertos Diarios “nacionales”, conductores, columnistas, comentaristas de noticiarios de radio, etc. que están al servicio del Sistema, minimizando, empequeñeciendo la realidad política, económica, social, laboral, de inseguridad, financiera y fiscal del país.

Con la detención y procesamiento legal a Duarte y coacusados, si estos hablan con toda la verdad, la vieja, anquilosada, dinosáurica  “dictadura perfecta, 76 años” del PRI cimbrará las estructuras de México que necesita un cambio de timón, una renovación total, de entrada sin el PRI en Los Pinos, haciendo una reingeniería depurando la actividad partidista, dejando sólo el tripartidismo: derecha, centro e izquierda, eliminando a la basura de partidos rémora (PT, Verde Ecologista, MC, Panal), disminuyendo de 500 a 200 diputados federales;  de 128 a 64 Senadores, desapareciendo al INE, convirtiéndolo en Organismo Nacional Electoral, con menos burocracia e infraestructura. Quitar las prerrogativas (dinero) a los partidos políticos, porque los mexicanos no tenemos que mantener a holgazanes candidatos, dirigentes y partidos políticos que son una carga nefasta a la economía nacional.

Aunque parezca fuera de lugar, la captura, proceso judicial y sanción a Javier Duarte de Ochoa, tiene influencia en la vida político electoral del país, pues está demostrado que destinar recursos económicos públicos para financiar campañas y convertir al candidato en funcionario (diputado, senador, gobernador, presidente de la república, alcaldes, etc.) se revierte a la sociedad por la corrupción imperante en su actividad.

Luego andan las autoridades y partidos lamentando el mal comportamiento de su correligionario, cuando tienen la obligación de cuidar todos los detalles del manejo de los dineros públicos. Esta irresponsabilidad los hace cómplices, por omisión y colusión de actos ilícitos. Hoy el mundo político del país señala con dedo flamígero a Javier Duarte, ¿por qué no lo vigilaron y supervisaron durante el ejercicio de su función? Hoy lloran como magdalena, lo que no quisieron vigilar como autoridad.

El lead del asunto Duarte de Ochoa, no es que lo metan 20 años a la cárcel, sino que le quiten los más de 60 mil millones de pesos que se robó. De lo contrario será justicia “a modo” para quien financió parte de la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto en 2012.

 

*Miembro de la Academia Nacional de Periodistas de Radio y Televisión (ANPERT) y de Comunicadores por la Unidad (CxU)

 

Imagen tomada del sitio libertadbajopalabra.com

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