Dolor nocturno: el enemigo oculto de tu relación de pareja

Imagen tomada del sitio recreoviral.com

Un sueño reparador ayuda a que el cuerpo y la mente funcionen correctamente, de manera que al día siguiente, nos sentimos descansados, felices y alertas.

Sin embargo; un dolor muscular nocturno puede echar todo esto por la borda e incluso poner en riesgo nuestra relación de pareja, advierte la Dra. Paola Maldonado, experta en medicamentos OTC y gerente médico de Bayer de México.

“Cuando una persona llega a la cama con algún malestar, es muy probable que tarde más de lo normal en conciliar el sueño, pues el dolor le impedirá relajarse lo suficiente. Una vez que lo logre, la noche no será fácil, pues seguramente se despertará súbitamente varias veces por la molestia y tendrá dificultades para retomar el sueño.

Entonces, dará vueltas en la cama, se levantará y prenderá la luz o hará ruido buscando cómo resolver la molestia. Si esta persona comparte la cama, el problema se vuelve cuestión de dos, pues probablemente también despierte a su pareja.

Al siguiente día ambos se sentirán fatigados, somnolientos, ansiosos, al tiempo que incrementará el dolor de quien lo sufre, volviéndose un círculo vicioso”, explica la especialista.

Esta situación por sí misma empezará a generar roces que van dañando la relación, pero esto no es todo: recientes estudios demuestran que quienes no descansan lo suficiente son más propensos a reaccionar de manera negativa y a sobredimensionar sus problemas de pareja. Además, la pérdida del sueño nos hace menos empáticos y más egoístas, dificultando la comprensión entre la pareja y favoreciendo el conflicto, lo que suele acortar la relación.

Así, las malas noches pueden transformar a nuestra pareja soñada en una franca pesadilla”, señala la Dra. Maldonado.

Considerando que la mitad de la población de nuestro país sufre algún tipo de dolencia por lo menos una vez a la semana y más de una tercera parte no hace nada o sólo acude a remedios caseros, es altamente probable que muchas relaciones estén sufriendo en su alcoba los estragos que genera el dolor.

En este sentido, se estima que entre 50 y 70% de los pacientes con dolor moderado a intenso sufren trastornos del sueño, asociados a despertares nocturnos, dificultad para quedarse dormido y sueño no reparador, por lo que debemos estar alertas.

“Si nuestra pareja o nosotros mismos llegamos a la cama con algún tipo de malestar que está afectando nuestro descanso, es importante detectar la causa y combatirla, pues de no atender el problema, podríamos estar poniendo en riesgo no sólo nuestra relación de pareja, sino sobre todo, la salud física y emocional de quien sufre la dolencia”, señaló la Dra. Maldonado.

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